Cómo Montar un Hotel Rural; En España, las casas rurales son de gran interés para los turistas extranjeros y nacionales. Por eso, alquilar una casa en el campo y cerca de actividades en contacto con la naturaleza es una excelente idea para desconectar de los horarios que marca la ciudad. Para aprovechar este interés turístico, cada vez más personas deciden instalarse en esta zona.

Sin embargo, hay que tener en cuenta los requisitos y autorizaciones para montar una casa rural, analizar el lugar idóneo para hacerlo y promocionarlo para ser visible ante la demanda. Repasamos de forma sencilla los pasos necesarios para abrir una vivienda lejos de la gran ciudad.

Cómo Montar un Hotel Rural

¿Qué significa Hotel Rural?

Un hotel rural es un hotel que se encuentra en un área rural, es decir, fuera de las ciudades. Estos hoteles suelen ser más pequeños que los hoteles urbanos y están diseñados para proporcionar una experiencia de turismo rural. Los hoteles rurales suelen estar rodeados de naturaleza y ofrecen actividades relacionadas con el campo y la vida al aire libre. A menudo, ofrecen servicios como spa, piscinas, restaurantes y actividades como senderismo, paseos en bicicleta, equitación, entre otros.

Algunas características que suelen tener los hoteles rurales son:

  • Suelen ser construcciones tradicionales, con una arquitectura y decoración que se adapta al entorno rural.
  • Ofrecen un ambiente tranquilo y relajado, lejos del ruido y la contaminación de las ciudades.
  • Algunos hoteles rurales ofrecen servicios de alojamiento en cabañas o casas rurales, que proporcionan una experiencia más auténtica y cercana a la naturaleza.
  • Ofrecen actividades relacionadas con el medio ambiente y la vida rural, como paseos en bicicleta, senderismo, paseos a caballo, degustaciones de productos típicos, entre otros.

¿Dónde Montar un Hotel Rural?

En muchos casos, los propietarios heredan una casa antigua que pertenecía a la familia de un pueblo.

El precio de mercado de esta casa es probablemente bajo o muy bajo, especialmente si se tiene en cuenta el valor sentimental añadido de la casa.

Por otro lado, estos mismos propietarios son conscientes de los costes fijos asociados a su mantenimiento (agua, electricidad, impuesto sobre la propiedad, etc.) y sólo lo utilizan los fines de semana o las vacaciones.

Ante esta situación, se plantean la posibilidad de hacer algo con ella para, al menos, cubrir su mantenimiento, o incluso obtener un beneficio que ayude a la economía familiar.

Aquí es donde entra la idea de crear un hotel rural, las dudas sobre cómo iniciar la actividad en un pueblo o pequeña ciudad, si realmente queremos empezar a abrir un espacio en un lugar rústico como forma de vida o como forma de obtener ingresos extra, ya sea con una casa de pueblo, un hotel rural o un albergue.

Incluso saber si el hotel rural es rentable puede suponer más de un quebradero de cabeza si no sabemos gestionar todo el papeleo y la contratación de personal.

En otros momentos, hay personas que se plantean un cambio de vida. Estudian la posibilidad de alejarse del ruido y el estrés de las ciudades para ir a un entorno más rural que les proporcione menos estrés y más paz y tranquilidad para poder disfrutar más de la vida y de las pequeñas cosas.

En estos casos, surge la idea de qué negocio montar en un pueblo, de montar un negocio a domicilio, y, por tanto, la idea de montar un hotel o una casa de pueblo.

Consideran la posibilidad de trasladarse al pueblo, donde ya tienen una casa familiar, o de comprar una casa a bajo precio y convertirla en un negocio.

Aquí también surgen dudas: ¿es rentable una casa rural? ¿Cómo empezamos con nuestra idea? ¿Cuáles son las condiciones necesarias? ¿Existen subvenciones? ¿Existen subvenciones para el turismo rural?

Por último, también existe la posibilidad (mucho menos reconocida que el resto por el desconocimiento) de quienes piensan responder a un concurso público para una casa de turismo rural, un albergue o incluso un hotel rural en un pueblo cercano a nuestro municipio.

En estos casos, aunque no sea algo permanente, están obligados a realizar la actividad rural durante un determinado periodo de tiempo indicado en la licitación.

Una vez más, surgen las dudas: ¿cómo acceder a una licitación? ¿Cuáles son los procedimientos a seguir? ¿Es rentable una actividad rural? ¿Cómo se gestiona el turismo rural?

Lo que está claro es que los viajeros tienden a buscar zonas tranquilas y especiales, pero es fundamental que estén bien comunicadas. Puede valer la pena que el hotel rural esté situado cerca de lugares de patrimonio histórico y cultural.

¿Qué Permisos se Necesitan para un Hotel Rural?

Otro de los puntos de cómo montar un hotel rural es el de los permisos.

Los permisos necesarios para la instalación de un hotel rural dependen de la comunidad autónoma en la que se encuentre la vivienda rural.

Por un lado, están las licencias de obras (ya sean menores en el caso de pequeñas reformas o mayores en el caso de reconstrucciones), que deben solicitarse a los ayuntamientos de las localidades donde se ubican las viviendas rurales.

Por otro lado, están los permisos y licencias de turismo, que dependen de cada comunidad y suelen realizarse en las capitales de provincia.

La clasificación y nomenclatura de los alojamientos rurales también depende de la normativa de cada comunidad autónoma (en la Comunidad Valenciana, por ejemplo, se habla de estrellas, mientras que en Aragón se habla de espigas…) Hay comunidades con normativas mucho más estrictas que otras.

Lo que sí es común a toda España es la obligación de registrar los hoteles rurales o cualquier tipo de alojamiento rural en Turismo, así como informar de cualquier cambio en el mismo.

En la mayoría de los casos, la inscripción es gratuita y sólo hay que efectuar un trámite burocrático que, aunque no cuesta nada, supone tiempo y esfuerzo.

Antes de inscribirte, te recomendamos que tengas clara la categoría en la que vas a inscribir tu alojamiento rural.

Esto dependerá de la normativa vigente, es decir, del número de camas, del tamaño de las habitaciones y de las zonas comunes, de si los baños están o no incorporados a las habitaciones, de si son o no compartidos, etc., lo que nos llevará a registrarlo en la categoría correspondiente (1, 2, 3, 4 ó 5 estrellas o de lujo; 1, 2, 3, 4 ó 5 espigas… dependiendo de cada comunidad).

Como norma general (dependiendo de la región), el alojamiento debe estar registrado según estos criterios y con una declaración responsable, es decir, no es necesario pasar un control previo obligatorio, aunque una vez registrado, el organismo correspondiente puede realizar un control para comprobar que es correcto y veraz, por lo que es importante conocer bien la normativa y los puntos descritos antes de registrarse.

¿Cuánto tiempo tardan los trámites?

El tiempo varía según el municipio y la normativa local. Por término medio, los procedimientos durarán:

  • Licencia de obras: entre 2 semanas y 3 meses.
  • Licencia de apertura: dependiendo de la saturación del ayuntamiento, puede tardar hasta un año.
  • Trámites fiscales: unas dos semanas.
  • Registro provincial: en un día.

¿Qué es Necesario para Tener un Hotel Rural?

Además de los permisos, otra parte fundamental de cómo montar un hotel rural es la normativa.

Al igual que en otro tipo de establecimientos (hoteles, pensiones, albergues, etc.), debemos informarnos de si existe una normativa específica para la actividad que queremos realizar. Normalmente, los establecimientos turísticos de todo tipo dependen de las Comunidades Autónomas y, por tanto, es probable que exista una normativa autonómica específica sobre los establecimientos de turismo rural.

En el caso de Galicia, existe el «DECRETO 191/2004, de 29 de julio, de establecimientos de turismo rural«. Si en tu comunidad no existe una normativa específica para el turismo rural, probablemente estará incluida en otra normativa general sobre establecimientos turísticos de todo tipo.

Utilizaremos el decreto gallego como base, aunque es extrapolable a otras comunidades, para establecer los requisitos básicos que deben tener todos los establecimientos de turismo rural:

  • La instalación debe estar situada en un entorno rural. El entorno rural se define como una zona rural de ambiente tranquilo, con vías de acceso adecuadas, alejada de las zonas urbanas. En el norte de la península hay muchos pueblos o parroquias que encajan perfectamente en esta definición. En términos urbanos, suelen situarse en el llamado «núcleo rural», aunque también pueden ubicarse en zonas rústicas si cumplen los requisitos necesarios.

  • El establecimiento debe estar ubicado en un edificio tradicional existente. No se permite la construcción de nuevos edificios para convertirlo en un establecimiento de turismo rural, sino que se deben utilizar los edificios tradicionales. Estos edificios deben ser antiguos (antes de 1940) y tener características acordes con los rasgos típicos de la zona.

  • El proyecto de rehabilitación de un hotel rural debe ser examinado por el órgano competente en materia de turismo. A estas alturas, se podría pensar que si el edificio existe y está en buen estado, no será necesario reformarlo, pero debido a los requisitos de habitabilidad del decreto, es casi imposible que una vivienda tradicional cumpla, aunque esté en buen estado.

  • Es posible alquilar todo el edificio o pisos individuales. Según el tipo de alquiler, es posible alquilar todo el edificio o alquilarlo por habitaciones o pisos. Además, el propietario del establecimiento puede compartir la casa con los huéspedes, en cuyo caso será necesario marcar claramente qué zona es pública y cuál es la zona privada de los propietarios. En cualquier caso, no se permite el alquiler continuado de más de dos meses, por su carácter turístico y no permanente.

  • Los hoteles de turismo rural deben estar abiertos al público durante al menos 8 meses. Además, deben estar abiertos durante los meses de junio, julio, agosto y septiembre.

  • Todas las habitaciones deben estar equipadas con un baño o aseo. Muchas casas tradicionales, dependiendo de su antigüedad y tamaño, sólo tienen un baño o ninguno en su interior. Lo que sí es muy poco probable es que haya tantos baños como habitaciones. Por ello, uno de los objetivos del proyecto será dotar de baños a las habitaciones.

  • En general, toda instalación debe contar con un salón social, una cocina y un comedor. Si todos los alojamientos son pisos con cocina incorporada, no es necesario que haya una cocina común. En los centros con menos de 8 camas, el comedor puede estar integrado en el salón social.

  • La altura libre del interior de las habitaciones de la instalación debe ser de al menos 2,50 metros. En las habitaciones situadas en pisos inferiores a la planta baja, esta altura debe ser como mínimo el 60% de la superficie. Este requisito no es insignificante porque, aunque los edificios tradicionales suelen tener techos altos, hay espacios que suelen ser muy bajos, como las antiguas caballerizas, los áticos, etc. Esto significa que a menudo tenemos que considerar la eliminación de un piso o la reestructuración de los forjados en el proyecto.

  • Hay que respetar la normativa contra incendios, la accesibilidad, el suministro de agua, el saneamiento, etc. La normativa de accesibilidad es especialmente relevante, ya que nos obligará a hacer accesibles las zonas comunes del asentamiento rural (salón, cocina, comedor), así como a colocar al menos una vivienda accesible. Todos estos elementos, salvo que se instale un ascensor, deben estar situados en la planta baja y conectados entre sí y con el exterior por un camino accesible (sin escalones intermedios y con una anchura mínima suficiente).

Decoración para un Hotel Rural

Ya conocemos los trámites legales de cómo montar un hotel rural. Pasemos  a la decoración.

Una vez que los propietarios tienen su hotel o alojamiento rural, hay que acondicionarlo. En esta fase es importante tener en cuenta la decoración y/o los detalles del establecimiento.

A la hora de pensar en cómo decorar un hotel rural, la tendencia es apostar por un mobiliario y una decoración más rústica, acorde con el entorno rural en el que se encuentra, ya que es lo que el futuro cliente suele esperar de este tipo de alojamientos, pero también es cierto que hoy en día podemos decorar una casa rústica moderna y darle un toque diferente mezclando los dos estilos.

La decoración de las casas rurales con encanto es fundamental, pues dará personalidad a la casa. Puedes encontrar muchas ideas para decorar hoteles rurales en Internet, pero tienes que tener claro tu presupuesto. No es necesario gastar mucho. Se puede decorar una casa rural con poco dinero, intentando minimizar los costes y aprovechando los recursos que nos ofrece la casa y la propia naturaleza o el entorno.

No debemos olvidar el principio de «menos es más», y cuando se trata del medio rural, no esperamos grandes lujos, sino comodidad, naturaleza y convivencia.

Hoy en día tenemos muchas opciones e ideas para reciclar, lo que te permite crear tu propia decoración a partir de lo que te rodea.

A la hora de pensar en cómo decorar una casa rural, es importante pensar en los nombres de las casas rurales, para que la elección del nombre o la decoración de la casa nos ayude también para la otra parte.

Personal de un Hotel Rural

Y sería inútil explicar cómo montar un hotel rural sin hablar del personal que se necesita para tal fin.

El personal necesario para un hotel o alojamiento rural depende de muchos factores. En el caso de hoteles rurales hablamos de las plazas de la casa, la modalidad (de uso exclusivo, es decir, alquiler por habitaciones, o de uso compartido, es decir, alquiler de toda de la casa), la oferta o no de restauración (en este caso hay que saber si la normativa nos obliga a ofrecer como mínimo desayuno o no), la tecnología disponible para la apertura de habitaciones…

En el caso de albergues y hostales hablamos principalmente del número de plazas y de la oferta de restauración.

Para empezar, hay que considerar la entrada y salida de los clientes y, por tanto, en la disponibilidad para recibirlos y despedirlos (importante para recibir el pago de los servicios si no lo han efectuado previamente a la estancia).

Las horas de entrada de clientes suelen ser por la tarde/noche, y además de la atención al cliente (indicar la situación de la habitación, las zonas comunes, uso de cocina y enseres, uso de la calefacción y/o aire acondicionado) hay que tener en cuenta que debemos tomar datos de los clientes (nombres y apellidos, datos del DNI o pasaporte) para rellenar los datos de registro de los huéspedes que, además de necesitarlos para enviarlos a la guardia civil o policía, nos pueden servir en un futuro como herramienta para envío de ofertas, promociones, descuentos o recordatorios de futuras estancias. La hora de salida de los clientes suele ser por la mañana o hacia el mediodía.

Basándonos en todo esto, se necesita a alguien que atienda esas necesidades de los clientes, que son quienes forman parte indispensable de nuestro proyecto rural. Es decir, necesitamos un recepcionista de hotel.

En función de la disponibilidad del propietario para realizar estas funciones, hay que plantearse la contratación o no de personal para realizarlas. Lo idóneo, sencillo y deseable es que empiece a hacerlo el mismo propietario, de modo que, por una parte, adquiera la experiencia y las tablas para poder delegarlo posteriormente mientras, por otra parte, se minimizan gastos mensuales fijos al principio y se estudia la rentabilidad del negocio.

Igualmente, hay que llevar la contabilidad del negocio. El propietario del hotel puede llevarla a cabo con programas informáticos fáciles de aplicar en negocios pequeños o delegarlo en alguna gestoría.

Por último, hay que lavar las toallas y las sábanas y limpiar las habitaciones y el hotel. Aunque lo primero no se trate de “personal” propiamente dicho, sí que hay que tenerlo en cuenta cuando la opción es contratar a alguien para ejecutar las funciones de entrada y salida de los clientes, puesto que podemos añadir a esas funciones el lavado de la ropa, e incluso la limpieza de la casa.

Es fundamental antes de contratar al personal, averiguar las posibles ayudas y/o subvenciones que puedan existir en la comunidad respecto a este tema, más tratándose del mundo rural.

¿Cuántos metros cuadrados tiene un hotel rural?

El tamaño de un hotel rural varía dependiendo del número de habitaciones y de las instalaciones que ofrece. Por lo general, los hoteles rurales son más pequeños que los hoteles urbanos, pero su tamaño puede variar significativamente dependiendo de la ubicación y las características del hotel.

Por ejemplo, un hotel rural pequeño puede tener solo unas pocas habitaciones y una superficie construida de alrededor de 150-200 metros cuadrados, mientras que un hotel rural más grande puede tener varias docenas de habitaciones y una superficie construida de varios miles de metros cuadrados.

Además, es importante mencionar que el tamaño de un hotel rural no es solo el de las instalaciones interiores, sino que también incluye el terreno alrededor, que puede ser muy amplio, y en el cual se ofrecen actividades y servicios.

¿Cuántas estrellas puede tener un hotel rural?

La clasificación de los hoteles rurales se rige por las mismas normas que los hoteles urbanos, y se basa en la categoría de estrellas. La clasificación de estrellas se otorga en función de la calidad de los servicios y las instalaciones que ofrece el hotel. En España, el sistema de clasificación de estrellas es el mismo que el de otros países de la Unión Europea, y se basa en las siguientes categorías:

  • Una estrella: Hoteles de calidad básica.
  • Dos estrellas: Hoteles con una calidad superior a la básica.
  • Tres estrellas: Hoteles con una buena calidad en todos los aspectos.
  • Cuatro estrellas: Hoteles con una calidad superior en todos los aspectos.
  • Cinco estrellas: Hoteles de lujo con una calidad excepcional en todos los aspectos.

Es importante mencionar que la clasificación de estrellas es un sistema orientativo y puede variar dependiendo del país o región.

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